Castell d'Alaró
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La torre del Homenaje
Se encuentra junto al edificio más importante de cualquier castillo: la torre del Homenaje, popularmente conocida en Alaró como el Constipador.
En la documentación medieval, también se la denomina como torre maestra, torre de las armas o casa del castellano.
Se trata de una construcción de tres plantas que, además, cumple la función de puerta al recinto principal. El portal foráneo de la planta baja y el arco apuntado que da acceso al interior de la fortificación están elaborados con piedra arenisca, subida expresamente desde la costa. Es el único elemento del castillo en el que se utiliza este material.
Las puertas eran un elemento muy importante en las fortalezas medievales y constituían auténticas obras de artesanía destinadas a durar y soportar las acometidas en caso de ataque. Si mira la puerta exterior desde el interior, todavía se observa el lugar donde encajaba el pestillo o barra de cierre. Arriba, verá los dos quicios en los cuales giraban las hojas de las puertas, son de piedra calcárea muy dura y no de arenisca. Estas piezas se cambiaron en 1345, por orden de Pedro IV de Aragón.
En la planta noble se construyeron un portillo, dos ventanas con arcos de medio punto y dos saeteras. La tercera planta, hoy desaparecida, se levantó con madera de pino de la montaña del castillo; se accedía por una escalera también de madera y presentaba almenas, alguna saetera y un matacán sobre la puerta exterior, añadido en algún momento del siglo XV.
Cada vez que se nombraba un nuevo castellano —el responsable del castillo—, se redactaba un inventario de los objetos, de las armas y de las vituallas. Únicamente se han conservado tres inventarios, pero gracias a estos documentos sabemos qué contenía la torre en 1344, 1366 y 1374. Allí se custodiaban sobre todo las armas (los escudos, las ballestas, las lanzas y los dardos), las armaduras (perpuntes, cascos y lechuguillas) y un gran número de herramientas de picapedrero, de herrero y de carpintero, entre otros muchos objetos, que eran propiedad del rey.
En la documentación medieval, también se la denomina como torre maestra, torre de las armas o casa del castellano.
Se trata de una construcción de tres plantas que, además, cumple la función de puerta al recinto principal. El portal foráneo de la planta baja y el arco apuntado que da acceso al interior de la fortificación están elaborados con piedra arenisca, subida expresamente desde la costa. Es el único elemento del castillo en el que se utiliza este material.
Las puertas eran un elemento muy importante en las fortalezas medievales y constituían auténticas obras de artesanía destinadas a durar y soportar las acometidas en caso de ataque. Si mira la puerta exterior desde el interior, todavía se observa el lugar donde encajaba el pestillo o barra de cierre. Arriba, verá los dos quicios en los cuales giraban las hojas de las puertas, son de piedra calcárea muy dura y no de arenisca. Estas piezas se cambiaron en 1345, por orden de Pedro IV de Aragón.
En la planta noble se construyeron un portillo, dos ventanas con arcos de medio punto y dos saeteras. La tercera planta, hoy desaparecida, se levantó con madera de pino de la montaña del castillo; se accedía por una escalera también de madera y presentaba almenas, alguna saetera y un matacán sobre la puerta exterior, añadido en algún momento del siglo XV.
Cada vez que se nombraba un nuevo castellano —el responsable del castillo—, se redactaba un inventario de los objetos, de las armas y de las vituallas. Únicamente se han conservado tres inventarios, pero gracias a estos documentos sabemos qué contenía la torre en 1344, 1366 y 1374. Allí se custodiaban sobre todo las armas (los escudos, las ballestas, las lanzas y los dardos), las armaduras (perpuntes, cascos y lechuguillas) y un gran número de herramientas de picapedrero, de herrero y de carpintero, entre otros muchos objetos, que eran propiedad del rey.
La barbacana
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El sistema hidráulico