Castell d'Alaró
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Las defensas orientales
Después de dejar atrás el tramo de muralla donde se encuentra el aljibe, verá una semitorre y una torre de planta cuadrada que, en la documentación medieval, aparece con los nombres de torre Cega o torre de l’Esperó.
Al principios del siglo XIV, este sector fue objeto de una importante ampliación de las defensas, con el refuerzo de las estructuras de épocas anteriores. Las obras se llevaron a cabo con piedra tallada, que se dispuso en hileras regulares, hecho que pone de manifiesto una construcción sólida y planificada.
La reforma respondía a un doble objetivo. Por un lado, proteger un punto especialmente vulnerable de los acantilados con una nueva línea de muralla. Por otro, reforzar el acceso principal del castillo. Para conseguirlo, se diseñó todo el conjunto de manera integrada con la nueva puerta de entrada, del tipo barbacana o antemuralla.
En un primer momento, solo se construyeron la torre, la muralla y una saetera situada encima de la puerta de la antemuralla. Sin embargo, se sabe que en 1345 se añadió la semitorre, que todavía hoy se puede observar.
En cuanto a la torre, se conoce una anécdota curiosa: en 1414 se tuvieron que reparar los techos y la puerta como consecuencia de los daños que causó un rayo. Además, también destaca la ventana adintelada recta, diferente a las ventanas con arco de medio punto que se conservan en la torre del Homenaje. En cambio, la puerta sí presenta este tipo de arco, propio de la arquitectura gótica civil. Hoy en día se encuentra en un estado de conservación delicado, dado que ha perdido las dovelas y presenta riesgo de colapso.
Finalmente, hay que añadir que, si no hubiera sido por la reparación efectuada en los muros de la torre con mortero blanquecino, llevada a cabo durante los años treinta del siglo XX, probablemente toda la estructura se habría derrumbado.
Al principios del siglo XIV, este sector fue objeto de una importante ampliación de las defensas, con el refuerzo de las estructuras de épocas anteriores. Las obras se llevaron a cabo con piedra tallada, que se dispuso en hileras regulares, hecho que pone de manifiesto una construcción sólida y planificada.
La reforma respondía a un doble objetivo. Por un lado, proteger un punto especialmente vulnerable de los acantilados con una nueva línea de muralla. Por otro, reforzar el acceso principal del castillo. Para conseguirlo, se diseñó todo el conjunto de manera integrada con la nueva puerta de entrada, del tipo barbacana o antemuralla.
En un primer momento, solo se construyeron la torre, la muralla y una saetera situada encima de la puerta de la antemuralla. Sin embargo, se sabe que en 1345 se añadió la semitorre, que todavía hoy se puede observar.
En cuanto a la torre, se conoce una anécdota curiosa: en 1414 se tuvieron que reparar los techos y la puerta como consecuencia de los daños que causó un rayo. Además, también destaca la ventana adintelada recta, diferente a las ventanas con arco de medio punto que se conservan en la torre del Homenaje. En cambio, la puerta sí presenta este tipo de arco, propio de la arquitectura gótica civil. Hoy en día se encuentra en un estado de conservación delicado, dado que ha perdido las dovelas y presenta riesgo de colapso.
Finalmente, hay que añadir que, si no hubiera sido por la reparación efectuada en los muros de la torre con mortero blanquecino, llevada a cabo durante los años treinta del siglo XX, probablemente toda la estructura se habría derrumbado.
El sistema hidráulico
4
La vida en el castillo